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Trump sigue adelante: EEUU ya recibe solicitudes para el programa que busca impulsar su tejido farmacéutico

La FDA anunció en agosto la creación de FDA PreCheck para fortalecer la cadena de suministro farmacéutica nacional, un programa que contará con dos fases

La industria farmacéutica vive en un estado de máxima alerta ante la agresiva campaña regulatoria y comercial de Donald Trump. Su objetivo es claro y lo ha repetido en varias ocasiones: obligar a las compañías a fabricar en suelo estadounidense y reducir drásticamente los precios de los medicamentos para los ciudadanos de EEUU. Esta estrategia, calificada por los expertos como “agresiva”, ha generado una enorme incertidumbre en todo el sector. El resto del mundo tendrá que pagar un poco más y Estados Unidos pagará mucho menos, afirmó el presidente estadounidense.

En este sentido, EEUU dio un paso adelante para impulsar su producción farmacéutica nacional.  En este sentido, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) anunció la creación de FDA PreCheck, un nuevo programa para fortalecer la cadena de suministro farmacéutica nacional aumentando la predictibilidad regulatoria, facilitando la construcción de nuevas plantas de producción en EEUU, así como la agilización de ciertos aspectos de las evaluaciones de instalaciones de fabricación farmacéutica antes de la presentación de una solicitud de un producto específico»

Ahora, casi seis meses después de aquello, la FDA ha informado de que ya ha comenzado a recibir solicitudes para participar en dicho programa piloto. La iniciativa surgió con la premisa de que más de la mitad de los productos farmacéuticos distribuidos en EEUU se fabrican en el extranjero, además de que el país depende de fuentes extranjeras para los ingredientes farmacéuticos activos (APIs, por sus siglas en inglés). «De los fabricantes que producen APIs usados en productos aprobados por la FDA, solo el 11% son estadounidenses», advirtió el comunicado de la agosto de la FDA.

Después de 35 años en los que los globalistas trasladaron la fabricación farmacéutica al extranjero, la FDA está dando pasos audaces para traerla de vuelta, afirmó el comisionado de la FDA, Marty Makary, MD, MPH. «El programa PreCheck es uno de varios incentivos poderosos que estamos ofreciendo para hacer que el sector de fabricación farmacéutica de los Estados Unidos sea más resiliente y competitivo», añadió.

La agencia seleccionará una cohorte inicial de nuevas instalaciones de fabricación farmacéutica y comenzará a llevar a cabo las actividades de PreCheck en 2026. Las instalaciones se seleccionarán en función de su alineación general con las prioridades nacionales, de acuerdo con múltiples criterios de selección, como los productos que se fabricarán, la fase de desarrollo de la instalación, el plazo para comenzar a producir productos farmacéuticos para el mercado estadounidense y la innovación en el desarrollo de instalaciones. Se dará prioridad adicional a las instalaciones que produzcan medicamentos críticos para el mercado de los Estados Unidos.

La FDA incorporó una amplia retroalimentación de la industria en el diseño del programa, basada en los comentarios realizados durante la reunión pública ‘Onshoring Manufacturing of Drugs and Biological Products’, celebrada el 30 de septiembre de 2025, así como en los comentarios públicos recibidos a través de su publicación en el Federal Register. «La industria apoyó firmemente la participación temprana durante el desarrollo de las instalaciones y los procesos de documentación simplificados», sostiene la FDA.

FDA PreCheck consta de dos fases. En la fase I, la fase de Preparación de la Instalación, los fabricantes seleccionados interactuarán con la FDA para recibir asesoramiento técnico temprano antes de que la instalación esté operativa, mediante revisiones preoperativas y el uso de un Drug Master File específico de la instalación, con el fin de facilitar una evaluación eficiente de los elementos propios de la instalación antes de, y en apoyo a, la presentación de una solicitud de medicamento. En la fase II, la Fase de Presentación de la Solicitud, la FDA y los solicitantes se basan en la fase I y colaboran a través de reuniones previas a la presentación e inspecciones para resolver problemas y acelerar la evaluación de la información de fabricación incluida en una solicitud de medicamento.

La escalada arancelaria

Este refuerzo de la producción nacional no puede entenderse sin el segundo gran eje de la estrategia de Trump: los aranceles, un arma que ha ido escalando progresivamente. En agosto de 2025, se confirmó un pacto con la Unión Europea para establecer un arancel único del 15% a los productos farmacéuticos, excluyendo los genéricos, al ser considerados un bien estratégico. Esta medida rompió un compromiso histórico de 30 años para mantener los medicamentos libres de aranceles, protegiendo así a los pacientes. Las patronales europeas, EFPIA y españolas, Farmaindustria, advirtieron inmediatamente de las nefastas consecuencias: una amenaza a las cadenas de suministro globales, un obstáculo a la innovación y un riesgo para el acceso de los pacientes a nuevos tratamientos. Farmaindustria estima que el coste de estos aranceles sobre las exportaciones farmacéuticas a EEUU para las compañias en Europa asciende a unos 18,000 millones de euros, afectando directamente a la inversión en I+D. El 24% de los insumos importados para la fabricación de medicamentos en Europa provienen de EE.UU.

Poco después, la administración Trump subió la apuesta, amenazando con aranceles de entre el 200% y el 250% a las importaciones de medicamentos, aunque con un periodo de gracia de 12 a 18 meses antes de su entrada en vigor. Pero la amenaza más reciente y contundente llegó a finales de septiembre: a partir del 1 de octubre, Trump impondrá un arancel del 100% a cualquier medicamento de marca o patentado que no se fabrique en Estados Unidos , aunque no se han conocido más detalles. La única exención será para aquellas empresas que ya hayan iniciado la construcción de plantas en territorio americano.

Paralelamente a la guerra de aranceles, Trump ha lanzado una campaña directa para bajar los precios. El presidente firmó una orden ejecutiva que obligaba a las farmacéuticas a presentar, en 30 días, una propuesta para reducir los costes . El decreto instruye al Departamento de Salud a negociar nuevos precios y, si no hay acuerdo, aplicar una normativa para igualar los precios en EE.UU. con los más bajos de otros países desarrollados, invocando el mecanismo de ‘nación más favorecida‘. Trump denunció que los estadounidenses estaban «subsidiando los medicamentos de otras naciones» y prometió reducciones de hasta el 90%.

Uno de los puntos álgidos de la polémica llegó en agosto, cuando Trump personalizó la presión enviando cartas a los CEOs de 17 de las mayores farmacéuticas del mundo exigiendo un «compromiso vinculante» para reducir los precios. El plazo para responder finalizó el 29 de septiembre. “Lo único que aceptaré es un compromiso que alivia a las familias estadounidenses de los precios inflados”, sentenció el presidente. Pero para el catedrático David Cantarero exigir a 17 compañías que acepten unilateralmente una reducción de precios bajo amenaza de sanciones o aranceles plantea problemas jurídicos, éticos y económicos considerables. Este martes, un día después de que se acabara el plazo, Trump anunció un acuerdo con la farmacéutica Pfizer para rebajar los precios de muchos de sus fármacos, además de un sitio web para adquirir medicamentos con descuento, bautizado como TrumpRx.

Por: Ana Sánchez Caja

—Fuente: El Global Farma

Trump sigue adelante: EEUU ya recibe solicitudes para el programa que busca impulsar su tejido farmacéutico

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Innovación farmacéutica: el motor que transforma la salud y amplía el acceso a tratamientos seguros

La industria farmacéutica desempeña un papel estratégico en la evolución de la atención médica. A través de la innovación, se desarrollan medicamentos más eficaces, seguros y accesibles, capaces de responder a enfermedades complejas y a las necesidades cambiantes de la población.

La innovación se consolida como el eje que impulsa nuevos medicamentos, procesos más eficientes y soluciones centradas en el paciente, fortaleciendo los sistemas de salud y la confianza social.

La industria farmacéutica desempeña un papel estratégico en la evolución de la atención médica. A través de la innovación, se desarrollan medicamentos más eficaces, seguros y accesibles, capaces de responder a enfermedades complejas y a las necesidades cambiantes de la población.

Innovar en farmacéutica no se limita a descubrir nuevas moléculas: implica optimizar procesos, incorporar tecnologías de vanguardia, fortalecer la farmacovigilancia y asegurar altos estándares de calidad en cada etapa de la cadena productiva. Todo ello con un enfoque centrado en el paciente y en la salud pública.

“La innovación farmacéutica es un proceso integral que combina ciencia, tecnología y responsabilidad social para garantizar que cada medicamento cumpla con los más altos estándares de calidad y seguridad”, señaló el Dr. Carlos Barrón, vocero oficial de PiSA Farmacéutica.

Desde esta visión, la industria farmacéutica mexicana impulsa la innovación como un compromiso permanente con la vida, apostando por el desarrollo científico, la mejora continua y la responsabilidad social para contribuir a un sistema de salud más sólido y confiable.

La innovación también se traduce en una mayor capacidad de respuesta ante escenarios emergentes, desde enfermedades de alta complejidad hasta retos globales en el suministro de medicamentos. La industria avanza así hacia modelos más resilientes, que priorizan la continuidad operativa y la disponibilidad oportuna de tratamientos.

En el marco del Día Internacional de la Industria Farmacéutica, reconocer el valor de la innovación es reconocer el trabajo colectivo que, desde la ciencia y la tecnología, fortalece la confianza social y consolida a la industria como un actor clave en la protección y el cuidado de la salud.

“Hablar de innovación es hablar del futuro de la salud, de soluciones que impactan vidas y de una industria que asume su responsabilidad con la sociedad y con el bienestar de las personas”, concluyó el Dr. Barrón.

Por: Matías Domínguez

—Fuente: El Heraldo de México

https://heraldodemexico.com.mx/edicion-impresa/2026/1/6/innovacion-farmaceutica-el-motor-que-transforma-la-salud-amplia-el-acceso-tratamientos-seguros-757039.html

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México fortalece la vigilancia sanitaria con acuerdo entre COFEPRIS y CCINSHAE

COFEPRIS y CCINSHAE firmaron un convenio el 25 de enero de 2026 para fortalecer farmacovigilancia y tecnovigilancia, consolidar los CIFV e impulsar vigilancia activa alineada a la herramienta GBT.

La farmacovigilancia y tecnovigilancia se consolidan como ejes operativos de coordinación interinstitucional en México. El 25 de enero de 2026, COFEPRIS y la CCINSHAE formalizaron un convenio que fija mecanismos de intercambio de información y trabajo conjunto para fortalecer acciones de regulación, control y vigilancia sanitaria, y para consolidar el Sistema actual de los “Centros Institucionales de Farmacovigilancia (CIFV)”.

La firma del instrumento fue encabezada por el titular de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), Víctor Hugo Borja Aburto, y el coordinador de la Comisión Coordinadora de Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad (CCINSHAE), Carlos Arturo Hinojosa Becerril, según el Comunicado de prensa 04/2026 emitido por COFEPRIS con fecha 25 de enero de 2026.

Farmacovigilancia y tecnovigilancia como agenda de coordinación COFEPRIS CCINSHAE

El convenio establece mecanismos de coordinación e intercambio de información que fortalecen acciones de control y vigilancia sanitaria. En términos institucionales, el objetivo explícito es articular esfuerzos entre la autoridad regulatoria y los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad, para apoyar funciones de “regulación, control y fomento sanitario.

COFEPRIS enmarca esta decisión en un “proceso de actualización de convenios de colaboración”. En ese contexto, la Dirección Ejecutiva de Farmacopea y Farmacovigilancia solicitó incorporar de manera expresa actividades de farmacovigilancia y tecnovigilancia. El énfasis del documento no se limita a la firma protocolaria: sitúa la medida como una reconfiguración operativa para alinear esfuerzos y dar soporte a la vigilancia sanitaria con participación directa de instituciones de alta especialidad.

Este convenio apunta a una intención de ordenar y estandarizar flujos de información, así como a reforzar la capacidad de respuesta frente a señales de riesgo, con una coordinación formalizada que conecte regulación y operación clínica.

Consolidación de los Centros Institucionales de Farmacovigilancia y el enfoque de vigilancia activa

Un segundo elemento central del convenio es la consolidación del Sistema actual de los “Centros Institucionales de Farmacovigilancia (CIFV)”. COFEPRIS señala que la colaboración “contribuye a la consolidación” de este sistema, e incorpora además el impulso a “acciones de farmacovigilancia activa”.

La farmacovigilancia activa se vincula a “riesgos o necesidades identificadas por COFEPRIS” dentro de los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad. Esto sugiere un modelo en el que la autoridad sanitaria no solo recibe información, sino que también puede detonar acciones específicas de seguimiento cuando se identifiquen señales o prioridades regulatorias.

Los mecanismos acordados buscan fortalecer control y vigilancia sanitaria y, al mismo tiempo, estructurar la coordinación para que las acciones de farmacovigilancia activa se ejecuten en red con instituciones que concentran atención de alta especialidad. En esa arquitectura, el convenio funciona como un marco para estandarizar cómo se identifica, comparte y procesa información relevante para la vigilancia.

Estándares internacionales y el subindicador VL04.08

El comunicado también establece una referencia explícita a la alineación con estándares internacionales mediante la “Herramienta de Evaluación Comparativa Global (GBT)”. En particular, se menciona el subindicador VL04.08 en materia de farmacovigilancia, que “señala la elaboración y ejecución de actividades de vigilancia activa y programas de seguimiento proactivo cuando sea necesario”.

Esta mención incorpora un componente de desempeño y comparabilidad internacional a la estrategia descrita. La alineación con la GBT se presenta como un criterio para orientar prácticas y fortalecer el sistema, especialmente en lo que respecta a vigilancia activa y seguimiento proactivo. El convenio no solo busca coordinación interna, sino también armonización con prácticas reconocidas internacionalmente para sostener la vigilancia sanitaria.

Un sistema más robusto y coordinado para identificar riesgos sanitarios

COFEPRIS afirma que estas acciones “permiten consolidar un sistema de vigilancia sanitaria más robusto y coordinado”, con el objetivo de fortalecer “la capacidad del Estado mexicano para identificar, evaluar y prevenir riesgos sanitarios de manera oportuna”.

Con esta colaboración, COFEPRIS “reafirma su compromiso de articular esfuerzos interinstitucionales para identificar, evaluar y prevenir riesgos sanitarios de manera acertada con prácticas alineadas con estándares internacionales, en beneficio de la salud de la población”. Bajo esa formulación, el convenio se presenta como un paso de fortalecimiento del Estado regulador, apoyado en redes clínicas y hospitalarias de alta complejidad.

Por: Tatiana Asprilla

—Fuente: Consultor Salud

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